Cualquier material, cualquier marca. Y una que es nuestra.
Laminada, compacta, porcelánica o de cuarzo. De las marcas que todo el mundo conoce o de las que no conoce nadie. Pedida a medida, cortada en fábrica y montada el mismo día que la cocina. Y luego está la nuestra: laminada, cuarenta y siete acabados que cuestan todos lo mismo y una norma alemana diciendo lo que aguanta.
Cuatro materiales, y en qué se diferencian.
No hay una encimera mejor que otra: hay una que encaja con cómo cocinas y con lo que quieres gastar. Esto es lo que las separa de verdad, sin adjetivos.
| Material | Qué es | Aguanta bien | Ojo con | Precio |
|---|---|---|---|---|
| Laminada | Tablero con una capa de laminado de alta presión encima. Es la que viene con la cocina. | El uso diario, la humedad y el rayado. Calor seco hasta 180 °C y húmedo hasta 100 °C, medido con la norma DIN 68930. | Una cacerola recién salida del fuego pasa de esos 180 °C: va sobre un salvamanteles, como en cualquier encimera. | La de entrada. |
| Compacta | Tablero macizo del mismo material en todo el grosor, sin núcleo distinto dentro. | El agua y el canto vivo: se puede dejar el borde desnudo, sin perfil. | Suele ser oscura por dentro, así que una muesca profunda se ve. | Un escalón por encima. |
| Porcelánica | Una lámina de mineral cocido a mucha temperatura. Es lo que se conoce por Dekton o Ascale. | La sartén recién salida del fuego, el cuchillo y el sol de la ventana. | El golpe seco en una esquina o en el borde del hueco del fregadero. | La más cara, con el cuarzo. |
| Cuarzo | Cuarzo natural molido y aglomerado con resina. Es lo que se conoce por Silestone. | Las manchas y el uso fuerte. Es la más fácil de cuidar de las cuatro. | El calor directo, y muchas horas de sol seguidas en los tonos claros. | Alta. |
Fuera de esos cuatro quedan la madera maciza y la piedra natural. Las dos se pueden poner y las dos piden mantenimiento de verdad: aceite cada cierto tiempo en la madera, sellado en el granito o el mármol.
Y trabajamos con las marcas de siempre.
Trabajamos con las marcas de toda la vida —Dekton, Silestone, Ascale y las habituales del sector— y con el resto de la gama de cada una. Se piden a medida, con el corte del fregadero y de la placa hecho en fábrica, y entran en el mismo presupuesto y en el mismo montaje que la cocina: no hay que buscar marmolista por tu cuenta ni cuadrar dos gremios.
Suben el precio, y bastante. Por eso se decide con el total de la cocina delante y no al final, cuando ya no hay margen para mover nada.
Y luego está la nuestra.
Laminada. La que viene de serie, la que casi todo el mundo acaba poniendo y la que peor fama tiene sin haberla mirado de cerca. Ésta sale de la misma fábrica alemana que los muebles y tiene los ensayos que lo demuestran.
- Calor seco hasta 180 °C y calor húmedo hasta 100 °C, ensayado con la norma DIN 68930.
- Alta resistencia al rayado y a la abrasión, medida con esa misma norma.
- Tablero de tres capas con superficie de laminado de alta presión, no una lámina fina pegada sobre un aglomerado cualquiera.
- Los cantos de corte se recubren en fábrica, y la cara de abajo lleva papel hidrófugo y protección en el canto trasero: por donde entra el agua en una encimera barata, aquí está sellado.
- Viene con ocho metros de cinta antihumedad para los recortes del fregadero y de la placa, y para aislar por encima del lavavajillas.
Y cuarenta y siete acabados, todos al mismo precio.
Cuarenta y siete, en tres grosores, hechos para que peguen con los frentes: el mismo tono de madera, el mismo gris, el mismo negro. Da igual cuál elijas de los cuarenta y siete: la encimera vale lo mismo con uno que con otro. El precio lo mueven los metros, el grosor y el canto, no el color.
Como piedra
Mármol Venato Nero · Mármol Jura beige grisáceo · Cuarzo Taj Mahal · Travertino gris arena
Como madera
Roble Havanna · Roble Sierra · Nogal Milano · Roble Como
Lisos y hormigón
Arena fina estructurada · Negro estructurado · Hormigón gris pizarra · Terrazzo blanco
Son una muestra. Los cuarenta y siete están en la tienda, en trozo de verdad y al lado del frente que te gusta, que es la única manera de ver si pegan.
Y viene cortado a tu medida de fábrica, con el hueco del fregadero y el de la placa ya hechos, y lo monta el mismo equipo que monta la cocina. Sin buscar marmolista, sin cuadrar dos gremios y sin el presupuesto de otra empresa. Por eso es aquí donde la cuenta sale mejor: lo que cuesta, lo que aguanta y lo que te ahorras de líos.
Pedir citaEl grosor y el canto.
Tres grosores: 16 mm, que deja una línea fina; 25 mm, el intermedio; y 38 mm, el de toda la vida, que da sensación de maciza. El canto puede ir recto o con el mismo acabado por delante. No cambia lo que aguanta la encimera: cambia cómo se ve el perfil desde la puerta de la cocina, que es lo primero que se mira al entrar.
Lo que más nos preguntan.
¿Puedo dejar la sartén caliente encima?
En porcelánica, sí. En las demás no conviene, y eso no es un defecto de ninguna: el fabricante dice que no se pongan cacerolas calientes directamente sobre ninguna encimera y que se corte siempre sobre tabla. La laminada está ensayada a 180 °C de calor seco con la norma DIN 68930, que es bastante; una cacerola recién apagada pasa de ahí. Un salvamanteles cuesta tres euros y resuelve los cuatro casos.
¿Se nota la junta si la cocina es larga?
Si la cocina pasa de lo que mide una pieza entera, hay junta. En laminada y compacta se resuelve a inglete o con perfil y se nota poco; en porcelánica y cuarzo se pega a tope con resina del color del material y casi no se ve. Dónde cae la junta se decide en el diseño, no el día del montaje.
¿Cuánto sube pasar de laminada a porcelánica?
En una cocina normal, la partida de encimera se puede multiplicar por tres. Es lo que más se mueve de todo el presupuesto, y por eso se mira al principio del diseño y no al final.
¿Se puede poner el fregadero bajo encimera?
En porcelánica, cuarzo y compacta, sí. En laminada sólo si es de las preparadas para eso; si no, el fregadero va montado por encima. Se decide junto con el material, porque cambia el precio del corte.
¿Y la madera?
Queda muy bien y envejece bien, pero pide trabajo: aceitarla cada cierto tiempo y secar el agua alrededor del fregadero. Si eso no te apetece, hay acabados de madera que la imitan de cerca y no piden nada.
Están todas en la tienda.
Verlas en trozo de verdad, al lado del frente elegido y con la luz encima, es lo único que resuelve la duda. Media hora y sales con el material decidido y el precio por escrito.